Dos colores. Un solo nivel de comodidad: máximo.
Los colales negro y bordó son el básico irresistible que toda mujer tiene que tener en su cajón. Diseñados para adaptarse a tu cuerpo sin notarse bajo la ropa, con un corte limpio que combina con todo y una caída perfecta que se siente tan bien que te olvidás que los tenés puestos.
El negro para los días en que todo tiene que estar alineado. El bordó para cuando querés un poco más.
Por qué no vas a poder elegir solo uno
✔ Corte conal – Mínimo tejido, máxima libertad. Sin marcas, sin costuras molestas, sin tirantes que se corren.
✔ Negro eterno – El color que va con todo, de día o de noche, debajo de cualquier prenda.
✔ Bordó apasionado – Un tono profundo y sofisticado que eleva cualquier conjunto. No es rojo, no es marrón — es ese color que hace la diferencia.
✔ Livianos y suaves – La tela se amolda a tu figura sin apretar, dejando que te muevas con total libertad.
✔ Imprescindibles – Colores que nunca pasan de moda y que combinan con toda tu ropa interior y exterior.